Leones de Yucatan
Noticias
 
  
  ACEVES, SURGIDO DE LA CANTERA SELVATICA
   
 
   
 

Cierto, no es el primer melenudo en arribar a una Serie Mundial, es el número dos.

Pero Alfredo Aceves Jr. es el primero de la granja felina en lograrlo. Firmado por el scout en jefe de los Leones, Roberto Pérez Aguilar y desarrollado en la estructura de la organización yucateca, el “Patoncito” ahora es el undécimo mexicano en alcanzar este escenario del beisbol estadounidense.

El hijo del “Patón” Aceves jugó con Yucatán en 2005, con foja de 9-8 y efectividad de 4.32 en 22 apariciones en el montículo, 21 como abridor. En 2006 fue cambiado a Monterrey donde lanzo en dos temporadas antes de dar el gran salto. Su padre fue fiera tres campañas y campeón en 1984.

Nueva York lo envió en 2008 a sus sucursales, pitcheando en AAA con Tampa en la Liga de la Florida (4-1 y 2.11), de ahí a Scranton en la Internacional (2-3/4.11) y termino la campaña en Trenton, Liga del Este (2-2 y 1.80) siempre como abridor. Debuto en GL ese mismo año con foja de uno ganado y cero perdidos (2.40)

Este 2009 lo inicio con Scranton donde con record de 2-0 y efectividad de 3.80 en 4 salidas fue requerido nuevamente por los Yanquis para su staff de pitcheo. Sus números fueron de 10-1 y PCL de 3.54 en 43 salidas como relevista.

En esta postemporada ha salido en dos ocasiones al montículo, una ante Minnesota (un episodio) y la otra ante Anaheim perdiendo el tercer juego, enfrentando a ocho angelitos.

MEXICANOS EN SERIES MUNDIALES

Roberto “Beto” Ávila fue quien inicio esa importante lista, en 1954 con los Indios de Cleveland, ese año el veracruzano gano el título de bateo de la Liga Americana con .341 de porcentaje, quizás el logro ofensivo más relevante para un mexicano en la pelota norteamericana.

Sin embargo ni la tribu ni su bate (dio un par de imparables en 15 turnos, para. 133) pudieron ante los Gigantes de Nueva York que los barrieron en cuatro partidos de la 51ava. Serie Mundial.

Pasaron varios calendarios sin mirar a un paisano en el famoso clásico, hasta que en 1973 apareció el lanzador Horacio Piña, con los Atléticos de Oakland, como relevista en los juegos dos y cuatro ante los Mets de Nueva York a quienes victimaron los californianos en siete desafíos y “El Ejote” se convirtió en el primero en colocarse un anillo de campeones mundiales.

En 1979 otro pitcher, Enrique Romo de los Piratas de Pittsburgh logro el titulo venciendo a Orioles de Baltimore en siete encuentros, el de Santa Rosalía tuvo acción como relevo en dos cotejos.

Llego 1981, con el arribo Fernando Valenzuela Anguamea el primer ex melenudo y el primer serpentinero en abrir un juego y ganarlo en una Serie Mundial, fue el tercero ante los Yanquis que habían ganado los dos previos en Nueva York, para iniciar un sensacional regreso con cuatro éxitos y coronarse en seis desafíos.

El “Toro” fue designado Novato del año y gano el Cy Young, en esa campaña, ningún lanzador había conseguido esos honores en su temporada de presentación.

Pero con los Mulos de Manhattan en esa ocasión había otro mexicano, el antesalista Aurelio Rodríguez por lo que fue la primera y única ocasión en la que al menos dos aztecas se enfrentan en estas justas. En cuatro juegos bateo cinco indiscutibles en doce turnos, buenos para .416 de pctje.

El 23 de Octubre ambos sonorenses se enfrentaron y el de Cananea le bateo de 4-2 al de Etchohuaquila.

Para 1984 le toco turno al poblano Aurelio López, lanzando como relevista de los Tigres de Detroit y ganando un cotejo a los Padres de San Diego a quienes superaron en cinco encuentros para ceñirse el gallardete.

El “Buitre de Tecamachalco” trabajo tres entradas (de la quinta a la séptima) del quinto juego, el que les dio el título precisamente, para ser el primero en ganar un duelo, el del campeonato.

Un año después hallamos a Jorge Orta, el moreno ofensivo que milito con Reales de Kansas City que se coronaron en siete partidos ante los Cardenales de San Luis. “Charolito” conecto de 3-1 en la serie (.333) ese hit al cuadro en el sexto juego, novena tanda, fue polémico y provoco que la batalla llegara a las máximas consecuencias.

En 2001, luego de 16 años de ausencia de la presencia mexicana, apareció Erubiel Durazo con los Diamantes de Arizona que superaron a los Yanquis de Nueva York en siete partidos. El hermosillense participo en cuatro de ellos, bateando para .363, de 11-4.

Los Angelinos fueron campeones un año después, venciendo a los Gigantes de San Francisco igual en siete encuentros, en las filas de los Serafines encontramos a Benjamín Gil, parador en corto oriundo de Tijuana, BC.

“Benji” jugo en tres juegos y dio 4 hits en cinco turnos, conectando para un alto .800 de pctje. un doblete, una carrera anotada y sin producción. En el tercer juego dio sencillo en su primera aparición en la serie.

Para el 2003, con los Bombarderos del Bronx aparece el outfielder Karim García, en aquella ocasión Marlines de la Florida conquisto el cetro en seis cotejos. El de Ciudad Obregón participo en cinco de ellos, conectando 4 indiscutibles en 14 turnos, bateando para .285 con una anotada.

Ahora emerge la figura de “Ace”, apodo que tiene en GL, con el uniforme a rayas, como relevista de los Yanquis, a quien le deseamos la mejor de las suertes en este clásico, enfrentando a la complicada artillería de los Filis de Filadelfia, campeones defensores de llamado mejor beisbol del mundo.

LO CURIOSO DE LA PAISANADA

En resumen, once aztecas en Serie Mundial, cinco lanzadores, uno abridor, zurdo por cierto, los otros cuatro son derechos y relevistas, pero ninguno ha perdido en el clásico, faltando lo que pueda hacer el “Patoncito” que esperamos mantenga esa circunstancia favorable.

El resto, seis en total, jugadores de terreno, dos jardineros, uno zurdo natural (Karim), el otro bateaba a la zurda (Orta),  y cuatro infilders, tres derechos y uno zurdo (Durazo).

Cinco sonorenses, dos bajacalifornianos, un sinaloense, un poblano, un “jarocho”, un coahuilense, solo tres de ellos no poseen el anillo de monarcas, lamentablemente tres han pasado a mejor vida (Ávila, López y Rodríguez).

¿Algún día llegara algún yucateco?... ¡Todo es posible en el apasionante mundo de la pelota caliente!