Amablemente, don Beto se excusó al señalar: "Mi edad no me ayuda, tengo pérdida de memoria, pero lo que jamás olvidaré es que yo traje el béisbol de la Liga Mexicana a Mérida y junto con mi amigo Alvaro Ponce Vidiella (puso el dinero para comprar la franquicia) formamos un equipo a base de peloteros yucatecos, algo difícil de lograr en la actualidad".
"Pero eso sucedió hace 50 años y no quiero recordar otras cosas relacionadas al club de mis amores", indicó a manera de pretexto.
El estreno de los melenudos no pudo haber sido mejor y al final de la temporada de 1954 eran subcampeones al terminar abajo de los campeones Tecolotes de Nuevo Laredo a una distancia de 8 juegos y medio.
En 1957 los melenudos conquistaron su primer título bajo el mando del cubano Oscar "Barriguilla" Rodríguez, en el último día de la temporada (no existían los pléiofs), cuando los Leones derrotaron al Águila, en Veracruz, y los Diablos Rojos cayeron ante los Tigres en la capital del país.
Lo cierto es que desde su primera etapa, los melenudos siempre fueron protagonistas. Veamos sus logros de 1954 a 1958 (5 campañas): jugaron 547 veces, ganaron 279 juegos, perdieron 263 y empataron 5 para promedio de .510.
En esta primera etapa, grandes peloteros mexicanos y extranjeros, principalmente cubanos, vistieron el uniforme yucateco. Algunos viejos aficionados recuerdan con nostalgia a jugadores de la talla de José Luis "Chile" Gómez, Angel "Cuco" Toledo, Zacarías Auaís, José "Indio" Peraza, Jesús "Chucho" Rejón, José "Loco" Adam, Pedro Comas, los hermanos Herbé y Elías Montañez, Antonio "Negro" Aguilar, Joe Nakamura, Juan Piedra, Julián Ladera, Rodolfo "Mulo" Alvarado, Guillermo "Huevito" Alvarez, Alejandro "Cañitas" Moreno, Miguel "Pilo" Gaspar, Ramiro "Cuquito" Vázquez, Orlando Leroux, Olmedo Suárez, Oscar Garmendia, Jesse Douglas y Pablito García.
También tienen en la memoria a Fermín "Burbuja" Vázquez, el primer pelotero yucateco en jugar en la Liga Mexicana a partir de 1939; Fermín Guerra, Ramón Bragaña, Rosendo "Lolis" del Río, Pedro Ballester, Conrado "Babalú" Pérez, Edrick "León" Kellman, Luis "Camaleón" García, Roberto "Guajiro" Ortiz y Raúl Galata, entre otros muchos estelares del béisbol mexicano.
Aquellos campeones de 1957 fueron: Kellma, Leroux, Suárez, "Camaleón" García, Auaís, Isaac Seoane, "Cuquito" Vázquez, José Bache, "Cuco" Toledo, quien fue el primer gran ídolo de la fanaticada yucateca; William Berzunza, el tercer yucateco en ingresar al Salón de la Fama; "Cañitas" Moreno, Juan Manuel Sentíes, Fernando Arrieta, Jesús "Chanquilón" Díaz, "Chucho" Rejón, Gilberto Gutiérrez, Daniel Hayling, René "Tata" Solís, Julián Ladera, Joe Nakamura, Pedro Montané, Adriano Wong, "Mulo" Alvarado, Miguel Angel Rodríguez, Helio Suárez y Romeo Cadena, bajo el mando del cubano Oscar "Barriguilla" Rodríguez. Hay que aclarar que no todos terminaron la tremporada con los melenudos.
Después de la temporada de 1958 y debido a que las pérdidas económicas fueron enormes, el dueto Ponce-Abimerhi vende la franquicia al puerto de Veracruz en 1959 para que reaparezca el Águila, que después de la temporada del 57, se fue a Poza Rica convertido en Petroleros, quienes debutaron en 1958.
LA SEGUNDA ETAPA
En 1969, el cineasta yucateco Manuel Barbachano Ponce, quien en 1967 incursionó en el béisbol y compró a los Pericos de Puebla, decidió trasladar la franquicia a Mérida y en 1970 regresaron los Leones.
Asociado con el empresario José Osorno Sauri, Barbachano Ponce tiró la "casa por la ventana" y en el juego inaugural de la temporada de 1970, el 18 de marzo, ante el Águila de Veracruz, asistieron como invitados de honor el inmortal pelotero Joseph "Joe" Dimaggio (+), uno de los grandes símbolos de los Yanquis de Nueva York, y Bowie Kuhn, Alto Comisionado del béisbol de Grandes Ligas.
También estuvo presente el entonces gobernador del Estado Carlos Loret de Mola (+), un periodista que incursionó exitosamente en la política y quien apoyó a su amigo Barbachano Ponce para que pudiera correr su aventura en el béisbol profesional mexicano.
Para redondear aquella memorable e histórica noche, los rugidores desplumaron 4x1 al ave real, con pitcheo de únicamente 4 imparables del venezolano Juan Ramón Quiroz.
La franquicia se mantuvo otras 5 temporadas (1970-74) en el circuito veraniego y en 1975 emigró a Tabasco, cuando el empresario quintanarroense Ariel "Picho" Magaña Carrillo, adquirió al equipo, propiedad en ese entonces (1974) de la Cervecería Yucateca de la familia Ponce Alcalá, heredera directa del señor
Ponce Vidiella.
En ese 1974 el joven CP Plinio Escalante Bolio hizo su estreno en el béisbol profesional como uno de los gerentes más jóvenes (30 años de edad) de la Liga Mexicana y más tarde (1978) fue el gestor principal para que las fieras regresaran, quizá para siempre (llevan 26 temporadas consecutivas y entran a la 27), al concierto de la mejor pelota nacional en verano.
El hoy hombre maduro y con diplomados en finanzas y administración empresarial, recuerda con nostalgia, como si fuera hoy aquella lejana experiencia que le sirvió de preparación.
En informaciones periodísticas de la época, Escalante Bolio señaló que el romanticismo no rezaba con él y siempre buscó eficiencia, resultados. En la actualidad, en su calidad de vicepresidente de la fieras busca lo mismo.
Mencionó que entró a los Leones por su afición y gran amor al béisbol para superar lo que antes de 1974 se había logrado. Así las cosas, el 19 de septiembre de 1973 anunció a los periódicos locales y nacionales que el dominicano Julián Javier dirigiría los destinos de los selváticos para la siguiente temporada.También logró cambios con los Alijadores de Tampico y se hizo de los servicios de José Vidal y Roberto Peña.
Para favorecer a los bateadores de poder del equipo, entre los que figuraba el puertorriqueño ex grande liga Orlando "Peruchín" Cepeda, las bardas del parque Carta Clara fueron acercadas 6 metros.
El 2 de octubre de 1973, Julián Javier ofreció en Mérida una rueda de prensa para anunciar sus planes como timonel de las fieras y aseguró que el equipo tendría nueva fisonomía.
Uno de los momentos más brillantes de la temporada de 1974 tuvo lugar el 6 de mayo de 1974 cuando Ricardo Sandate, de los melenudos, ponchó a 18 bateadores de los Mineros de Coahuila en el parque Carta Clara y perdió 2-1. Sandate fue el primer pítcher mexicano en lograr la hazaña y empató el récord impuesto por el cubano Martín Dihigo el 5 de agosto de 1939 contra los Alijadores de Tampico.
También en esta época los algunos de los mejores jugadores mexicanos y extranjeros defendieron los colores yucatecos. Recordamos a algunos: Teolindo Acosta, Arturo "Camarón" Alvarez, Roberto "Musulungo" Herrera, Rogelio "Borrego" Alvarez, Jesús Sommers, Ronaldo Camacho, Antonio Burgos, tío de Juan José Pacho; Graciano Enríquez, Leonardo Martínez Ferguson, Alfredo Mariscal, Julio César Imbert, Luis Meré, Francisco Mota, los hermanos Julio y Domingo Cruz, César "Oloroso" Gutiérrez, Juan Ramón Quiroz, Domingo Rivera, Juan Manuel Salinas y Francisco Sáiz.
Otros fueron: Enrique Izquierdo, José Tartabul, José de Jesús Tovar, Manuel Urirate, Raymond Cordeiro, Carlos Paz, Eladio Urías, José Rodríguez, Roberto Peña, Alonso García, José Luis Naranjo, Antelmo Bonilla, Ricardo Sandate, Luis Villanueva, Fernando López, Salvador Sánchez y Blas Mazón por citar a algunos.
Quedan para el recuerdo el bateo de regadera de Teolindo Acosta, 2 veces campeón, los jonrones de "Musulungo", "Borrego", "Camarón" y Tartabul. Los duelos de pitcheo que perdía el "Malasuerte" Sandate o los constantes triunfos de Martínez Ferguson, Mariscal, Meré, Mota, Julio Cruz, Quiroz o Imbert.
En esa su segunda etapa, los Leones tuvieron los siguientes guarismos: 705 juegos jugados, 340 triunfos, 363 derrotas, 2 empates y .484 de porcentaje.
Sin embargo, aquellos Leones de 1974 no funcionaron y finalizaron en el sótano de la Zona Sur (División Este) con récord de 60-75, .444 de promedio y a 14 juegos y medio de los líderes Diablos Rojos del México, quienes fueron campeones bajo el mando de Benjamín "Cananea" Reyes.
A finales de ese año, la familia Ponce Alcalá, dueña de las fieras, vendió la franquicia al empresario pesquero quintanarroense Ariel "Picho" Magaña, hermanito de Romeo, quien en 1983 se convirtió en el único dueño de los rugidores ante la salida de Escalante Bolio y en 1984, bajo su mando, las fieras lograron su segundo título en la Mexicana.
Los Leones se fueron a Tabasco y en 1975 se estrenaron en el circuito como Cardenales.
LA TERCERA ETAPA
La tercera etapa de los Leones, como mencionados, comenzó con el segundo regreso, en 1979. Durante casi 2 años (desde 1977), Escalante Bolio hizo intensas, maratónicas, gestiones para que Yucatán vuelva a tener pelota de calidad.
"Curtido" con la experiencia de 1974, el entusiasta promotor se rodeó de 2 valiosos colaboradores: Felipe Ceballos Fuentes (+) y Pedro Cortés Alcocer (+), quienes estuvieron con él hombro a hombro en la dura, titánica lucha para devolverle a los yucatecos el deporte de sus pasiones y amores.
La audacia y honradez de Escalante Bolio, quien en aquel entonces no tenía suficientes recursos económicos, lo llevaron a solicitar la colaboración económica, y sin exigir porcentaje y muchos menos acciones del nuevo club, del empresario restaurantero, de toros y espectáculos, el capitán Leopoldo Castro Gamboa (+).
Los primeros pasos se dieron el 15 de mayo de 1976 cuando Plinio viajó a la ciudad de México y realizó las gestiones iniciales. Aseguró a los diarios nacionales que tenía el apoyo gubernamental y de los aficionados yucatecos para culminar sus sueños.
Desde entonces los periodistas locales comenzaron a emitir algunos juicios al respecto. Rescatamos uno de ellos del columnista "Pancho Wong" publicado en el "Diario del Sureste" el 27 de febrero de 1977: "Todo indica que el tenaz CP Plinio Escalante Bolio, dínamo del movimiento que tiende a que los Leones de Yucatán vuelvan a la Liga Mexicana AAA tiene tenues posibilidades de hacer bueno por enésima vez el añejo refrán: Indio porfiado mata venado, puesto que las perspectivas son francamernte "color de hormiga" ya que el más antiguo circuito peloteril del país no tendrá expansión de equipos el año venidero".
Había otros negros augurios y el 8 de marzo de 1977, el Lic. Antonio Ramírez Muro, presidente de la Liga Mexicana, declaraba a la prensa nacional que "Yucatán no tiene dinero para sostener un equipo en el circuito".
Ante las negativas declaraciones de Ramírez Muro, hubo distintas reacciones y al día siguiente Miguel Angel Puc Acal dijo en el "Diario del Sureste", que el presidente de la Mexicana estaba totalmente equivocado en sus apreciaciones.
Para probar que Mérida era digna de volver a tener un equipo de Liga Mexicana, 4 equipos tomaron parte en una serie de juegos amistosos. Vinieron los Pericos de Puebla, Tecolotes de Nuevo Laredo, Cafeteros de Córdoba y Plataneros de Tabasco. Cerca de 40 mil aficionados se retrararon en las taquillas del parque Carta Clara.
Escalante Bolio nunca se dio por vencido y en su afán de lograr el regreso de las fieras al mejor béisbol veraniego del país, montó 2 juegos amistosos en Mérida para el 8 y 9 de septiembre de 1977 entre una Selección Mexicana y otra de Cuba. Está de más recalcar que los aficionados volvieron a responder de manera positiva.
En diciembre de 1977 siguieron las gestiones y el grupo yucateco viajó hasta Hawai para la Convención del Béisbol Organizado para solicitar de nueva cuenta el regreso de los rugidores. El 4 y 5 de diciembre se informaba que Mérida y Veracruz regresarían a la Liga Mexicana para la temporada de 1979. El Ing. Alejo Peralta y Díazceballos, mecenas del béisbol nacional desde que debutó a sus Tigres en 1955, brindó su total apoyo a Escalante Bolio.
En febrero de 1978 en Puerto Vallarta, Jalisco, durante la Convención del Béisbol Mexicano hubo informaciones contradictorias. Los 2 primeros días se decía que no habría expansión en 1979 y los Leones no volverían al circuito.
Sin emabargo, el 14 de febrero se anunció oficialmente que sí habría expansión a 20 equipos y después de vueltas y vueltas a la ciudad de México, el 6 de abril de 1978 la Asamblea de la Liga Mexicana reaprobó la expansión de 16 a 20 equipos para 1979. En el intermedio y mientras se determinaba si el equipo sera aceptado o no, muchas noticias corrieron en los pediódicos que casi todos los días publicaban notas de los Leones y de Escalante Bolio.
EL REGRESO DEFINITIVO
E 16 de marzo de 1979, los Leones regresaron al circuito al visitar a los Cafeteros de Córdoba y perdieron 10x4 ante el cubano Diego Seguí. Gilberto Rondón fue el derrotado.
Como equipo de expansión, los melenudos finalizaron en quinto lugar en la Zona Sur con 62 triunfos y 69 derrotas, pero quizá lo más relevante de esa temporada, fue que los melenudos "foguearon" al prometedor novato sonorense Fernando Valenzuela Anguamea, quien posteriormente fue un estelar en las Ligas Mayores.
El recluta pertenecía a los Pericos de Puebla de la familia Pérez Avellá, quien prestó al lanzador a los Leones por la amistad que tenían Jaime y Vicente (padre e hijo) con Escalante Bolio.
En 1979, Valenzuela ganó 10 juegos, perdió 12 y su promedio de 2.42 en carreras limpias, 70 bases y 141 ponchados en 181 entradas, llamaron la atención de los Dodgers de Los Angeles.
A finales de 1980, el "Toro" ganó sus 2 primeros juegos y en 1981 causó sensación con récord de 13-7, 8 blanquedas, 2.48 de efectividad, 180 ponches en 192 entradas y ganó el título de "Novato del Año" y el premio Cy Young al mejor lanzador de la Liga Nacional. Comenzó la Fernandomanía" y todos los parques de las Mayores se atiborraron de aficionados para ver los estragos que aquel "prietito" provocaba con su endemoniado lanzamiento de "tirabuzón".
En 1980 nacieron los Piratas de Campeche, quienes fueron los "acérrimos" rivales de los Venados de Yucatán, antecesores de los Leones, en las Ligas Peninsular y del Sureste.
En la Mexicana la "enemistad deportiva" creció y desde entonces bucaneros y melenudos han sostenido memorables duelos en pos de la victoria. La pasión aumenta y se desborda a niveles de exageración cada vez que se enfrentan.
Escalante Bolio se mantuvo como presidente de Leones de 1979 a 1982 y en ese lapso logró que los melenudos sean reconocidos y respetados en las asambleas de la Liga Mexicana.
Antes, en 1981, gestionó al gobernador Francisco Luna Kan, gran impulsor del béisbol, la construcción de un nuevo estadio y en los primeros días de marzo de 1982 fue inaugurado con unos juegos amistosos el hoy majestuoso y cómodo Parque Kukulcán con capacidad para poco más de 11,500 aficionados.
Sin embargo, la fecha oficia fue el 23 de marzo de 1982, al inaugurarse la temporada entre los melenudos y los Piratas de Campeche.
La afición se volcó para apoyar a su equipo y 560 mil personas con boleto pagado llevaron a los Leones a imponer récord de asistencia hasta hoy no superado. El promedio de aficionados por juego ese año fue de 8,235.
Un reporte del Almanac 2005 de Baseball America indica que poco más de 546 mil aficionados pagaron su boleto en el estadio de los Potros de Tijuana en la temporada 2004, siendo la asistencia más cercana.
Problemas con el recién nombrado gobernador Graciliano Alpuche Pinzón (en esa época) y con Pedro Treto Cisneros, presidente de la Liga Mexicana, hicieron desistir a Plinio de seguir en la promoción del béisbol.
A su salida dejó la franquicia en manos del empresario camaronero quintanarroense Romeo Magaña Carrillo, hermano de "Picho", quien se asoció con Escalante en 1982 y se mantuvo como dueño de los felinos hasta 1986. Bajo su mando, los selváticos fueron campeones en 1984, con el cubano Carlos Paz González como su piloto.
Durante su gestión y con la asesoría de su entrañable amigo Moisés Kafoury Moisés, quien vivía en Estados Undos, Escalante Bolio logró grandes contrataciones como las de Edson Rosanda Ambrister, Luis "Pimba" Alvarado, Saúl Mendoza, Luis "Torito" Meléndez, Gilberto Rondón, Wilbur Howard, George Scott, Horacio Piña, Pilar Rodríguez, Juan Jiménez, Von Joshua, Carlos Rivera, Kevin Kovel, Horacio Piña, José Peña, Eric Rasmussen, Fernando Villaescusa, Frank Estes, Leobardo Guerrero, James Beswick, Alfredo "Patón" Aceves, Scott Gleckel, Alvaro Soto, Juan Rincón, Michael "Mike" Mendoza y Michael "Mike" Martínez, entre otros.
Bajo su administración fue firmado para los Leones (debutó en un juego en 1980 con su primer jit en la Liga Mexicana) Juan José Pacho Burgos, quien durante 18 temporadas defendió la franela melenuda y está convertido hoy en día en un exitoso manajedor.
Los problemas con el gobierno de Alpuche Pinzón y con Treto Cisneros por haberse hecho de los servicios del pítcher Alvaro Soto, hicieron que Escalante Bolio abandonara por 23 años el béisbol. En 2005 regresó en calidad de vicepresidente de las fieras.
Con Romeo Magaña como dueño y Carlos Paz de mánager, las fieras ganaron su segundo banderín en 1984 con peloteros de la talla de Raymundo Torres, Arturo DeFreites, Fernando Villaescusa, Rodolfo "Rudy" Hernández, Blas Santana, Ricardo Guerra,, Luis Bravo, Géner Rivero, Dominic Fucci, José Peraza Canul, Alfredo Aceves, Juan Carlos León, José Luis Buenrostro, Kenneth Angulo, Fernando Arroyo, Guadalupe Salinas, Ernesto Escárrega, Pilar Rodríguez, Ramiro Sauceda, Juan Carlos Uribe y Ray Salcido, entre otros.
En 1987, la franquicia pasó a manos del Grupo Modelo, quien la cede a su filial Cervecería Yucateca y nombró presidente del equipo al CP Arturo Millet Molina, quien permaneció en el cargo hasta 1992.
En 1989, los selváticos quedaron subcampeones al perder en 6 juegos la serie final ante los Tecolotes de los 2 Laredos, dirigidos por José "Zacatillo" Guerrero.
El timonel de ese año fue Roberto Castellón, quien por problemas personales con Millet Molina fue relevado en la parte final de la temporada por Leonel Aldama, primero, y por Roberto Méndez después.
En 1993, el Ing. Jesús Medrano Arrieta tomó la presidencia del club y a partir de 1994 el equipo es cedido por 5 años al empresario Gustavo Ricalde Durán, quien posteriomente compra en su totalidad la franqucia y se mantiene al frente.
De 1983 a 1992 también fueron contratados peloteros valiosos como Pedro Bazán, Arturo DeFreites, Ricardo Guerra, Eduardo Muñoz, Rodolfo Hernández, Diego Seguí, Guadalupe Salinas, Luis Tiant,
Blas Santana, Raymundo Torres, Géner Rivero, Domic Fucci, Cornelio García, Fernando Arroyo, Kenneth Angulo, Ernesto Escárrega, Cecilio Ruiz, Andrés Belman, César Díaz Pérez, Juan Reyes, Luis Lora, Alfredo Ortiz, Nicolás y Nicolás y Francisco Montaño.
Otros: Eugenio Cotés, Eduardo Figueroa, Elías Sosa, Nicolás Castañeda, West Clements, Max Venable, Juan Francisco Rodríguez, Mercedes Esquer, Andrés Cruz, Maximino León, Dan Driessen, Thomas Dozier, Salvador Colorado, George Wright, Enrique Aguilar, Thommy Hinzo, Isaac Jiménez, Salvador Rodríguez, Mercedes Esquer, Javier Carranza y James Wilson.
De 1994 a la fecha, Ricalde Duán y sus colaboradores han traído a gente como Franklin Stubb, Jesús Alfaro, Denis "Aceitera" Boyd, José Segura, Danilo de León, Ricardo Solís, Eduardo Jiménez, Adulfo Camacho, Darell Sherman, Tod Trafton, Bernardo Tatis, Alan Quintero, Manuel Cazarín, José Canó, Julio César Miranda, , Fredd Toliver, Matt Stark, Luis Arredondo, Júnior Félix, Homar Rojas, Oswaldo Morejón,, Angel Moreno,Timothy Clark, Luis Fernando Méndez, Edgardo Saldaña y Enrique Couoh.
Otros: Derek Lee, José y Jesús González, Fausto Cruz, Domingo Mitchel, Ravelo Manzanillo, René Arocha, Anthony Chance, Ty Gainey,Héctor y Francisco "Paquín" Estrada, Kent Wallace, Oliver Pérez, Howie Clark, Darryl Brinkley, Marco Antonio Guzmán, Carlos Chávez, Ramón Espinoza, Alonso Téllez, Michael García, Jesús "Chito" Ríos, Juan Manuel Palafox, Oscar Rivera Ruiz, Wilfredo Romero, Craig Dingman, Edwin Hurtado, Vicente Palacios, Eddy Javier Díaz, Sharnol Adriana, Luis Borges, Juan Thomas, Alfredo Aceves, Isabel Girón, Pedro Castellano, Eddy Ramos, José Vargas y Scott Bullet.
En estos 29 años de manera ininterrumpida y 30 temporadas al hilo, los melenudos siempre han sido protagonistas y han peleado los primeros lugares de la División Sur, en la que han permanecido desde que se dio esta separación de equipos por zonas.
A continuación, las estadísticas del equipo en su tercera etapa (30 temporadas) : 3,572 juegos, 1,864 triunfos, 1676 descalabros, 32 empates y .527 de promedio.
De 1982 a 2008, los felinos han asistido 20 veces a los pléiofs (9 consecutivas), con saldo de 193 cotejos, 88 éxitos, 105 reveses, 201 puntos y .456 de porcentaje.